30 junio, 2005

LAS FLORES DEL MAL

30 junio, 2005

A continuación os ofrezco el primero de dos artículos en dónde podremos leer algunas poesías contenidas dentro de “ Las Flores del Mal “ de Baudelaire. Acorde con el nuevo diseño del Blog, hablaremos de lo oscuro, del amor y de la sangre ( este tío estaba de lo suyo pero la verdad es que me inquietan sus poemas, sólo puedo decir algo tan simple, sencillo y sincero como “ me gusta el puto colgao este“ )

A veces siento mi sangre correr en oleadas,
lo mismo que una fuente de rítmicos sollozos;
la oigo correr en largos murmullos,
pero en vano me palpo para encontrar la herida.

A través de la ciudad, como un campo cerrado;
va transformando las piedras en islotes,
saciando la sed de cada criatura,
y coloreando en rojo toda la natura.

A menudo he pedido a estos vinos
aplacar por un solo día el terror que me roe;
el vino torna el mirar más claro y el oído más fino.

He buscado en el amor un sueño de olvido;
pero el amor no es para mí sino un colchón de alfileres,
hecho para dar de beber a esas crueles mujeres.

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Pronto nos hundiremos en las frías tinieblas;
¡adiós, viva claridad de nuestros veranos demasiado cortos!
Ya oigo caer con fúnebres golpes
la leña que retumba en el empedrado de los corrales.

Todo el invierno va a volver a mi ser: cólera,
odio, escalofríos, horror, trabajo duro y forzado,
y, como el sol en su infierno polar,
mi corazón ya no será más que un bloque rojo y helado.

Escucho tembloroso cada leño que cae;
cuando levantan un cadalso no se produce un eco más sordo.
Mi espíritu se asemeja a la torre que se derrumba
bajo los golpes del ariete incansable y pesado.

Arrullado por este monótono golpear, me parece que
clavan a toda prisa un ataúd en algún sitio.
¿Para quién? __ Ayer era verano; ¡he aquí el otoño!
Este ruido misterioso suena como una despedida.

25 junio, 2005

MRS RAID MATA MOSCAS Y MOSQUITOS ( Y CUCARACHAS ) 2ª Parte

25 junio, 2005

Y es que el rabo y las dos orejas era poco señuelo para aquella supuesta jauría de cucarachas, y digo supuesta porque no había ni rastro de ellas por ningún lado, pero lo cierto es que cuando volvió a ver qué eslo que quedaba del cepo, sólo quedaban los polvos para aullentar a los leones, amarillos ya de tanto ver pasar los días.

Y como dije antes ante una situación extrema decidió actuar de forma extrema, esta vez dejó a un lado la espeleología y decidió ella misma sanear la casa. Así que de nuevo se dirigió a la tienda de chinos y compró un pico, una pala, cemento, yeso, 1000 toneladas de Goma2, y una escabadora de 4 ejes que giraba sobre sí misma ( adaptando así la mismas costumbres que las cucarachas, de esta forma las despistaría y sin duda lograría su propósito ).

Había visto muchos programas en la tele sobre bricomanía y chapucillas varias, así que se convenció a sí misma de que sería capaz de afrontar la situación con cierta gallardía.Tardó una semana en hacerse un traje con un papel higiénico áspero como la lija que tras provocarla almorranas varias, decidió guardar paro un mejor empleo del mismo, de esta forma no se ensuciaría; en la cabeza se enfundó un pasamontañas negro que guardaba de su infancia como el que se ponen los fans violentos del furbol y en las manos y pies unas bolsas de plástico del Dia.

Una vez preparada cogió el pico y la pala y empezó a darle a la pared Pin Pan, Pin Pan, Pin Pan,.. después de dos largas horas de intentar ganar el pulso a la pared no había hecho mella en el intento, tan sólo una pequeña fisura por la que asomaron dos antenitas juguetonas que se movían como diciendo “ pero se puede saber que invento es este “.Se quedó más tranquila, empezaba a pensar que las pequeñas criaturitas eran invención de su aburrimiento.

Cogió la Goma 2 y dispuso varios cientos de toneladas atadas con el cordón de sus viejas gafas al no encontrar una mecha mejor para tal invento. Esta vez no hizo falta esperar tanto tiempo como antes, al instante no quedó del edificio más que viejo patio de luces por estar a una distancia prudencial, su odioso y despeluchado osito de peluche un poco acuchado por la explosión ( había intentado deshacerse de él desde los 12 años ) y no sabría definir con exactitud si eran mil o quizás más de un millón de criaturitas negras que revoloteaban como aturdidas por el ruido y que de inmediato huyeron sin duda a por un poco de sidra asturiana y unas raciones de pulpo al ajillo para olvidar las penas e inaugurar una nueva vida. La escabadora pasó a mejor vida. Y es que después de la tormenta siempre viene la calma.

23 junio, 2005

TORMENTA - CALMA

23 junio, 2005
Precedida por la calma

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Tormentas, agua mezclada con viento, resaca de luz aderezada con destellos de olor.

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Me entristecen pero no puedo evitar disfrutar de todas ellas

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su olor me relaja, las antenas de los caracoles me transportan hacia dentro, de la tierra.
Lo mejor llega luego, con el silencio y la calma con la que empezó.

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20 junio, 2005

MRS RAID, MATA MOSCAS Y MOSQUITOS ( Y CUCARACHAS )

20 junio, 2005

Las cucarachas, como perdidas , daban vueltas en círculos haciendo pequeñas piruetas sobre sí mismas, lo que les provocaba una sensación de mareo y malestar que paliaban con un poco de sidra asturiana y unas raciones de pulpo al ajillo. Sus vidas eran simples, sin grandes preocupaciones que atormenten su mísera existencia, sólo comer lo que podían, reproducirse como podían y atemorizar a quien era susceptible de serlo.

Aquella noche vinieron unos hombrecillos vestidos con monos del color de la tierra y expulsando palabras desde un precario megáfono intentaron pagarlas con la misma moneda, meterlas el miedo en el cuerpo, - “ u os vais, o ateneros a las consecuencias “ -, ellas no sabían que secuelas o repercusiones podían tener esas amenazas y como de entre sus preocupaciones no se encontraba la de amedrentarse, decidieron seguir con lo único que sabían hacer, comer, reproducirse y dar miedo.

Al cabo de una semana un tubo metálico igual de ancho que el mundo en elque vivían, se introdujo como un habitante más en su pequeño cubículo, cuando salió de él, se llevó a más de la mitad de ellas, aunque la reina permanecía erguida, orgullosa, como diciendo, - “ de aquí no me saca ni dios “ -

La inquilina ya no podía más, no sabía que hacer, le dijeron que no debía preocuparse por nada, y que tras la fumigación el problema quedaría radicado, sin embargo no fue así. En consecuencia ante una situación extrema decidió actuar de forma extrema, cogió unas bolsas negras de basura con algún residuo que otro de comidas consumidas en las últimas semanas, se compró en una tienda de chinos unas antenas de esas que se iluminaban intermitentemente al compás de una melodía imaginaria y con unos palos de escoba que encontró en los cubos de reciclaje de la esquina, se hizo unas patas cubiertas de tiras de cinta aislante negra imitando a los pelos de los insectos; le colgaban del culo como si de unos finos alambres de tratasen. Tras ponerse el disfraz se roció de unos polvos mágicos que decían espantaban a los leones y se introdujo por el orificio dejado por los fumigadores la semana pasada.

Estaba oscuro, no bajó ninguna linterna por miedo a aullentar a las palomas, así que iba dando tumbos de pared en pared como una peonza cuandose choca con algo y toma el sentido opuesto. Perdió la orientación, ya no sabía si se encontraba bajo su casa o la del vecino, la cuestión es que inexplicablemente, tras unos minutos que le parecieron una eternidad, no vio a ninguna criaturita y decidió abrir la alcantarilla que tenía sobre sus cabeza. Sacó la cabeza para ver dónde estaba y una pezuña, quizás de caballo, de burro no era porque ya las había probado, le golpeó como un martillo en su desmelenada cabeza estropeando parte del disfraz y dejando las antenas luminosas sin luz y dobladas por la mitad. Aturdida salió del agujero, se quitó las gafas ultravioleta y observó como un enorme toro dirigía sus afilados cuernos hacia ella misma. Como no tenía nada rojo a su alcance con lo que defenderse, sacó un mañuelo de tela gris lleno de mocos secos e hizo lo que pudo. Le dieron el rabo y dos orejas que cogió orgullosa y con las que decidió plantar cara a las cucarachas utilizándolas como señuelo, si las encontraba, no tendrían escapatoria.

Se enfundó de nuevo sus patéticas patas que le arrastraban haciendo un ruído ensordecedor y salió por donde había entrado. Continuará....

19 junio, 2005

ADIÓS

19 junio, 2005
Y en aquel instante fui feliz,
deseoso de poseerla o aferrarme a ella con uñas y dientes,
fui feliz.

una ligera sonrisa dibujaba mi cara temblorosa
y una lágrima de sangre resbaló por mi mejilla
hasta introducirse en la comisura de los labios.
Su sabor dulce hizo temblar mis manos.

Y en aquel instante fui feliz.

La difuminada mezcla de sentimientos se entrelazaban en mi cabeza
como gusanos en una manzana podrida,
no distinguía lo que quería de lo que repudiaba.

Sus palabras me embriagaban,
enturbiaban mis sentidos hasta el punto de adormecerme,
de sumirme en un estado de trance en el que pensé no podría salir.

Y en aquel momento me di cuenta de mis ansias de posesión,
de mi egoísmo enfrascado, de mi patética concepción de los sentimientos.
¡ SERÍA MÍA O DE NADIE !

Y en aquel momento supe que el amor no es algo que se busca sino que se encuentra

16 junio, 2005

NO TE DESEQUILIBRES

16 junio, 2005
Algunos ya lo tenemos claro pero quizás alguién esté perdiendo el noroeste. Os paso un mail que recibí hace unos días y que en mi opinión dice verdades como puños. A veces nos dejamos llevar por esta gran rueda en las estamos metidos y podemos perder el norte o cualquier otro punto cardinal. No te desequilibres.

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En cierta ocasión, durante una charla que di ante un grupo de profesionales, me hicieron esta pregunta: ¿"Qué es lo más importante que ha hecho en su vida"?.
En mi calidad de ingeniero industrial, sabía que los asistentes deseaban escuchar anécdotas sobre mi trabajo, entonces les respondí: "Lo más importante que he hecho en la vida, tuvo lugar el 8 de octubre de 1990.

Comencé el día jugando golf con un amigo mío al que no había visto en mucho tiempo. Entre jugada y jugada me contó que su esposa y él acababan de tener un bebé. Mientras jugábamos, llegó el padre de mi amigo, que consternado, le dijo que al bebé se lo habían llevado de urgencia al hospital. En un instante, mi amigo se subió al auto de su padre y se marchó.
Yo, por un momento, me quedé donde estaba, sin saber qué debía hacer. ¿Seguir a mi amigo al hospital?. Mi presencia allí, me dije, no iba a servir de nada, pues la criatura estará al cuidado de médicos y enfermeras, y nada de lo que yo hiciera o dijera iba a cambiar las cosas. ¿Brindarle mi apoyo moral?. Eso, quizás, pero tanto él como su esposa provenían de familias numerosas, y sin duda estarían rodeados de parientes, que les ofrecerían el apoyo necesario. Lo único que haría yo sería estorbar. Así que decidí ir más tarde al hospital a visitar a mi amigo.

Al poner en marcha mi auto, me percaté que mi amigo había dejado su camioneta con las llaves puestas, estacionada junto a las canchas. Decidí pues, cerrar el auto e ir al hospital a entregarle las llaves. Como supuse, la sala de espera estaba llena de familiares. No tardó en presentarse un médico, que se acerca a la pareja y, en voz baja les comunica que su bebe había fallecido.

Los padres se abrazaron y lloraron,mientras todos los demás los rodeamos en medio del silencio y el dolor.

Al verme mi amigo, se refugió en mis brazos y me dijo: "Gracias por
estar aquí". Durante el resto de la mañana, permanecí sentado en la sala de urgencias del hospital, viendo a mi amigo y a su esposa sostener en brazos a su bebe y despedirse de él.
Esto, es lo más importante que he hecho en mi vida", y aquella experiencia me dejó tres enseñanzas:

> > Primera: lo más importante que he hecho en la vida, ocurrió cuando no había absolutamente nada que yo pudiera hacer. Nada de lo racional que aprendí en la universidad, ni en el ejercicio de mi profesión, me sirvió en tales circunstancias. A dos personas les sobrevino una desgracia y lo único que pude hacer fue acompañarlos y esperar. Pero estar allí, era lo principal.

> > Segunda: aprendí que al aprender a pensar, casi me olvido de sentir.

> > Tercera: aprendí que la vida puede cambiar en un instante. Así pues, hacemos planes y concebimos nuestro futuro como algo real, y olvidamos que perder el empleo, sufrir una enfermedad grave o un accidente y muchas de otras cosas más, pueden alterar ese futuro en un abrir y cerrar de ojos. 331x265px - 10.6 Kbytes

Desde aquel día, busqué un equilibrio entre el trabajo y la vida; aprendí

> > que ningún empleo compensa perderse unas vacaciones, romper con la pareja o pasar un día festivo lejos de la familia. Y aprendí que lo más importante en la vida, no es ganar dinero, ni ascender en la escala social, ni recibir honores. Lo más importante en la vida, es el tiempo que dedicamos a cultivar una amistad. POR ESO AGRADEZCO:

> > a) Por mis hijos que NO limpian sus cuartos, pero están viendo la tele, porque significa que están en casa y no en las calles.
> > b) Por los descuentos en mi sueldo, porque significa que estoy trabajando.
> > c) Por el desorden que tengo que limpiar después de una fiesta, porque significa que estuvimos rodeados de seres queridos.
> > d) Por las ropas que me quedan un poco ajustadas, porque significa que tengo más que suficiente para comer.
> > e) Por mi sombra que me ve trabajar, porque significa que puedo salir al sol.
> > f) Por el césped que tengo que cortar, ventanas que necesito limpiar, cañerías que arreglar, porque significa que tengo una casa.
> > g) Por las quejas que escucho acerca del gobierno, porque significa ue tenemos libertad de expresión.
> > h) Por que no encuentro estacionamiento, porque significa que tengo auto.
> > i) Por los gritos de los chicos, porque significa que puedo oír.
> > j) Por la ropa que tengo que lavar y planchar, porque significa que me puedo vestir.
> > k) Por el cansancio al final del día, porque significa que fui capaz de trabajar duro.
> > l) Por el despertador que suena temprano todas las mañanas, porque significa que ¡¡estoy vivo!!.
> > m) Y finalmente, por la cantidad de mensajes que recibo, porque significa que tengo amigas y amigos que piensan en mí.

Cuando pienses que todo en la vida te va mal, lee esto otra vez

14 junio, 2005

EL DIARIO DE ADAN Y EVA

14 junio, 2005

Hacía tiempo que no iba al teatro, entre lo que cuesta y las regulares experiencias que he tenido con él, no me acababa de convencer mucho la idea, pero he de decir que no me arrepiento en absoluto, de hecho en cuanto tenga la oportunidad de ver de nuevo la obra allí estaré. Increíble, si es que el adjetivo la puede englobar, profundidad aderezada con platos llenos de humor, dos vidas y tres historias que se entrelazan de forma magistral. En cuanto a los actores, sobre todo el actor ( sólo son dos ), es mejor que vayais a verla, merece la pena ver cómo son capaces de meterse todo ese texto en la " moyera ". Más de dos horas de deleite sin mirar ni una vez el reloj, la leche.
Diarios de Adán y Eva (Mark Twain) Página 10 Cinco meses después.
ADAN
- No es un canguro. No, porque se sostiene agarrándose del dedo de ella, y da así unos pocos pasos sobre sus patas traseras, y luego se cae. Se trata probablemente de alguna clase de oso; y, sin embargo, no tiene cola –aún– y no tiene pelo, salvo en al cabeza. Aún sigue creciendo; es una situación curiosa, porque los osos terminan su crecimiento antes. Los osos son peligrosos –desde nuestra catástrofe– y no estaré cómodo con este merodeando por el lugar sin bozal. Le ofrecí a ella un canguro si dejaba ir a este, pero no resultó: está decidida a hacernos correr toda clase de riesgos estúpidos, creo. Ella no era así antes de perder la cabeza.
Quince días después.- Examiné su boca. No hay peligro aún: tiene un diente solo. No tiene cola aún. Hace más ruido ahora que nunca antes (y sobre todo de noche). Me mudé. Pero voy a ir todas las mañanas a desayunar y a ver si tiene más dientes. Cuando tengo muchos dientes será tiempo de que se vaya, con cola o sin cola, porque un oso no necesita cola para ser peligroso. Cuatro meses después.- Estuve fuera, cazando y pescando durante un mes, en la región que ella llama Buffalo (no sé por qué, a menos que sea porque allí no hay búfalos). Entretanto, el oso aprendió a moverse por su cuenta ayudándose con las patas traseras, y dice "papi" y "mami". Sin duda es una nueva especie. Este parecido con las palabras puede ser puramente accidental, por supuesto, y puede no ser puramente accidental, por supuesto, y puede no tener ningún propósito ni significado; pero, aun en ese caso, sigue siendo extraordinario, y es algo que ningún otro oso puede hacer. Esta imitación del habla, junto con la falta general de pelo y la falta completa de colas, es suficiente para indicar que se trata de una clase nueva de oso. Un nuevo examen será de enorme interés. Mientras tanto, saldré en una larga expedición a los bosques del norte y haré una búsqueda exhaustiva. Debe haber sin duda algún otro en alguna parte, y este será menos peligroso cuando tenga compañía de su misma especie. Iré enseguida, pero antes voy a ponerle el bozal a este.
Tres meses después.- Ha sido una cacería muy, muy agotadora y, sin embargo, no he tenido éxito. Entre tanto, sin moverse del lugar, ¡ella atrapó otro! Nunca vi tanta suerte junta. Yo podría haber andado cien años por estos bosques sin cruzarme siquiera con esta cosa.

Al día siguiente.- He estado comparando al nuevo con el viejo, y está perfectamente claro que son de la misma especie.

EVA Sábado.
- Tengo casi un día de edad, ahora. Llegué ayer. Eso es lo que me parece. Y debe ser así, porque si hubo un día antes de ayer yo no estuve, o lo recordaría. Podría ser, por supuesto, que sucediese y que no estuviese atenta. Muy bien: estaré bien alerta ahora y su sucede algún antes-deayer, tomaré nota del hecho. Será mejor empezar bien y no dejar que los registro s se desordenen, porque el instinto me dice que estos detalles van a ser importantes para los historiadores algún día. Porque me siento como un experimento, me siento exactamente como si fuese un experimento; sería imposible que alguien se sintiese un experimento más que yo, y por eso estoy llegando al convencimiento de que no es lo que soy: un experimento, sólo un experimento y nada más.

Cuando pienso en el pasado, el Jardín me parece un sueño. Era hermoso, de una hermosura insuperable, encantadora; y ahora se ha perdido y no lo veré nunca más. He perdido el Jardín, pero lo he encontrado a él, y estoy contenta.

Es mi juego, es mi deseo que podamos irnos de esta vida juntos: un deseo que nunca perecerá en la tierra, sino que encontrará un lugar en el corazón de toda esposa amante, hasta el fin de los tiempos, y que llevará mi nombre. Pero si uno de nosotros debe irse primero, es mi ruego que sea yo; porque él es fuerte, yo soy débil, yo no soy necesaria para él como él lo es para mí: la vida sin él no sería vida; ¿cómo podría soportarla? Este ruego también es mortal, y no cesará de ser elevado mientras mi raza continúe. Soy la primera esposa y en la última esposa me repetiré.

ADÁN
Dondequiera que ella estaba, allí era el Edén.

10 junio, 2005

EL BAILE DE LOS VAMPIROS

10 junio, 2005

El pasado sábado por la noche, una conocida me invitó por sorpresa a una fiesta.
Como me apunto a un bombardero de dientes dije que sí.
No se cómo llegué allí, pero después de arreglarme lo que y como pude, me dirigí a mi noche.
El ambiente era lúgubre, tonos oscuros y teces pálidas inundaban lo que a mi me pareció una broma más que una fiesta.
Los hombres bailaban como imitando una vieja danza pendular y desacompasada.
Lentamente a derecha, luego a izquierda,… las mujeres miraban apasionadas.
Que a gusto hubiera estado en casa viendo una película de las de no pensar, de las que ya sabes el final nada más empezar, en lugar de aquí, de ahora.
Pero era un juerguista, a veces decadente, así que como tal, decidí que esto sin una copa no había Dios quien lo soportara.

- “ Me pone un White Label con un poco de sangre? “-, le dije al cameraman en tono de broma acompasado por la fiesta.
No se rió, sólo me sacó una copa similar a las que utiliza el sacerdote en sus ceremonias cuando hace que bebe sangre de Cristo, y luego …
Luego miré atrás y rodeado de ojos y caras desconocidas,….
luego,…
luego vino como el del cura, luego me bebí la copa mientras mi don de gentes hacía amigos para siempre.


Siempre me ha gustado mucho el tema de los vampiros, con sus vestidos de época, elegantes, oscuros ellos y a la vez tan claros. Pálidos sin ojeras, paseando por las calles como uno más, siempre aprendiendo, cultos, eternos. A veces me gustaría ser uno de ellos, pero para siempre es mucho tiempo.

GOTAS MUERTAS



Cada gota muerta empapa almas,
apaga ilusiones.

Cada copo caído representa a cada uno de nosotros,
diferentes, todos destinados a un final incierto.

Cada instante transcurrido nos separa de la verdadera verdad
vertida en el vientre de la mujer.
Cada pétalo fallecido desnuda cuerpos hasta dejarlos tan indefensos y desvalidos que sólo pueden avergonzarse,
pétalos rojos, púrpuras, violáceos,
que vibran como la cuerda de una guitarra,
como el cuerpo de una mujer al tacto de una mano desconocida.
Hasta que deja de moverse
hasta que en un momento el color se oscurece
hasta que sobre la tierra mojada se precipita una de tus lágrimas.

04 junio, 2005

MI MÁS HONDO

04 junio, 2005
No se el cómo ni el porque, sólo se que hoy estoy aquí y ayer no. No se cual es la razón ni desde cuando me encuentro en este lugar. Sólo se que hoy estoy aquí y ayer no. Una mañana desperté con ella en mis brazos, mi beso era su manto y sus ojos mi luz, pegados como ventosas repletas de aire, como dos gotas de mercurio, yacemos tumbados piel contra piel.

Sólo se que ayer todas eran iguales, cada una de ellas contaban historias que no quería escuchar, pero las oía, oía con atención las palabras sin sabor que salían de sus bocas redondas , me decían que me querían, a cada una de ellas las tengo en mi cabeza como si fuesen una sóla, pero sólo a una tengo en mi corazón, ya azul de tanto querer sentir.
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No conozco las razones que me han conducido al sitio donde me encuentro, sólo se que hoy estoy aquí y ayer no. En su tersa boca las palabras me besan, su aliento me sacia, cada dedo que vierto en su cuerpo transforma mis huellas en agua, la deseo. Encojo mi cuerpo para recibir el suyo,
la cubro con mi tacto que se convierte en el de ella y me vuelco en sus ojos de sal. La deseo.

Llegas como el viento
agitando flores secas y amargas,
polvo de estrellas
nave de nubes
aliento de eucaliptus,
llegas como el viento
y como el viento
me empapas la cara

Mar de delirios que granulas mi carne
espina de cristal que te clavas en mi más hondo
y no sales
y no salgas.

MANICOMIO DE DEFORMIDADES


Corriendo por la orilla me siento mutilado, el aire del mar arranca toda la parte de mi cuerpo que deseo desechar. Los músculos de mis piernas se tensan y destensan continuamente endureciéndose a cada paso. El sol choca contra mi cara, me calienta, me hace sudar mientras las gotas resbalan por la frente precipitándose hacia la comisura de los labios; el sabor salado me recuerda a el del mar que tengo a mi lado brillando por el reflejo el sol. Es hermoso, la brisa fresca contra mi rostro, el pálido sol, el agua turquesa y la arena húmeda cubiertas de conchas quebradas que nunca sabremos de dónde han venido. Sólo yo y la playa llena de pequeñas dunas que se agitan por la acción del aire; creo que podría seguir corriendo toda la vida, hasta el fin de los tiempos, hasta la extenuación.

A lo lejos veo tres formas que no puedo distinguir, están clavadas en la arena como estacas. Cuando me acerco vislumbro el contorno de cada una de ellas. Son tres mujeres cubiertas de harapos negros y suciedad, la del medio lleva puesta una capucha del mismo color que sus ropas; aún así puedo ver los rasgos de sus rostros afilados, barbillas casi acabadas en punta, caras pronunciadamente alargadas, incluso las orejas de cada una de ellas terminan en punta como moldeadas por un escultor obsesionado por los picos. Son extrañas, hermosas.
Lentamente me detengo frente a una de ellas, me dan la impresión de estar tan perdidas y desvalidas que me ofrezco para ayudarlas en algo. No obtengo respuesta alguna, sólo agudas miradas que salen como flechas de sus rasgados ojos, apenas carentes de pestañas y cejas.
La situación bien podría causar cierto temor, sólo en la playa con tres mujeres andrajosas y estáticas, parece como si alguien hubiera detenido el tiempo con el botón de pausa de un mando a distancia. Me observan de una manera inquietante, como si quisieran leer mi alma, casi me violan con sus rasgados ojos. Apartando mi mirada de las suyas las vuelvo a hacer la misma pregunta obteniendo el mismo resultado.
Decido guardar la curiosidad y seguir corriendo; comienzo a mover las piernas cuando súbitamente la mujer de el centro se quita la capucha y se acerca con rapidez hacia mí. Retrocedo unos pasos en un acto reflejo pero ella camina más aprisa que yo, nuestras caras casi se chocan, no hay más que un palmo entre su rostro y en mío. Observo sus labios púrpuras que se van abriendo poco a poco, lentamente, casi podría besarla. Muestra sus dientes al principio pequeños que se van haciendo cada vez más y más grandes a medida que va abriendo la boca.
Comienzo a tener miedo, el pánico se apodera de mí cuando sus ojos se tornan de un color opaco intenso, la oscuridad cubre parcialmente su expresión.
Siento como me filtro por su boca hacia la garganta, mi cuerpo toma la forma de un fideo fino y largo, cuando me introduzco en ella rozo los labios rojos como la sangre que debería haber dentro de su cuerpo y que no hay.
Atravieso su garganta rozando la campanilla que suena estrepitosamente dándome la bienvenida y caigo en una enorme cueva iluminada por una tenue luz roja.
No me daño al caer, la superficie es de una sustancia blanda y viscosa similar a la gelatina de fresa.
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Pierdo la conciencia y duermo plácidamente lo que me pareció una eternidad. Cuando desperté estaba cubierto de formas deformes y miradas ausentes de cordura. Sin duda eran personas o mejor sería decir que lo fueron, ya que sus cuerpos podridos estaban desechos, carcomidos como la propia viscosidad que los rodeaba.
Volví a sentir miedo, me levanté y huí hacia un rincón situado a mi espalda, sólo me siguieron sus miradas que dejaron de observarme al cabo de unos instantes y continuaron su rutinario paseo. Giraban en círculos chocándose unos con otros, se parecían a las viejas peonzas con las que jugaba de pequeño, chocaban con algo e inmediatamente tomaban una dirección opuesta a la anterior.
Era como un manicomio de deformidades, las había de todos los tipos, unos derretidos como si se tratase de helados de fresa, otros sin extremidades y absolutamente todos carecían de expresión alguna en sus rostros; los enormes ojos oscuros e inexpresivos que se detenían en objetos imaginarios del entorno era el único punto en común entre ellos.
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Pasaron los días y las formas fueron desapareciendo lentamente en sus propios fluidos corporales. Cada día caía una persona más con la que mantenía una pequeña conversación hasta que comenzaba a deformarse y a perder la cordura, el autismo se apoderaba de ellos tan rápido como un cáncer.
No hacía más que preguntarme porqué no me diluía como ellos, porqué conservaba mi mente intacta y sobre todo porqué estaba en ese lugar de pesadilla. Todas esa preguntas y muchas más quedaban siempre sin respuesta, y más valía no detenerme mucho a pensar sobre ellas sino quería acabar como ellos.
Cuando me sentí con fuerzas para explorar el interior de aquella cueva, dejé a los demás y comencé a andar como si mi vida dependiera de ello, y en cierta forma así lo creía. Con la mirada distraída y perdida en el horizonte caminaba por pasillos similares a los de la cueva en la que habitaba anteriormente, rojos como el color de la sangre y viscosamente asquerosos. La suela de las zapatillas se pegaba a la superficie de aquel lugar. Allí ya no había criaturas como las que me encontré en el inicio del viaje y que de alguna manera comencé a tomar cariño; sólo pasillos, me daba la impresión de girar en círculos.
Comenzaba marearme a causa de la falta de comida y la pérdida de esperanza de encontrar algo, realmente no conocía lo que buscaba pero sabía que si continuaba mi búsqueda hallaría respuestas a esta locura.
Finalmente y después de un tiempo que no sabría definir con cierta exactitud ( ni de ninguna otra forma ) , encontré una sala circular parecida a casi todas pero con la diferencia de que ésta estaba recubierta en su totalidad por unos racimos negros similares a las uvas pero de piel transparente e interior de un líquido rojo sanguinolento Colgaban por todos lados, techo, paredes y suelo cubiertos de lo que a mí me perecía una extraña fruta.
El vacío en el estómago llegaba casi a sus límites, así tomé la decisión de comer de la fruta roja, no podía perder nada, cualquier reacción sufrida a causa de la ingestión de ellas no sería peor que morir de inanición.
Las tragué copiosamante, atragantándome con su interior, su sabor dulce me recordaba a un jarabe empalagoso que solía tomar en mi infancia pero el hambre era tan grande que continué comiendo y no quedé satisfecho hasta que acabé con gran parte de la pared derecha de la cueva.
Después del banquete la modorra me invadió hasta el sueño, en él caía hacia arriba atravesando el techo como si se tratase de chicle, todo mi cuerpo quedaba impregnado de una capa pegajosa con olor a frambuesa.
Desperté debajo de un árbol, cerca de donde todo empezó, las mujeres ya no estaban, sólo olor a mar y naturaleza salvaje. Aún quedaban algunos restos de aquella sustancia viscosa que se fueron después de tomar un rápido baño.
Todavía hoy me pregunto si todo fue un sueño y de no ser así, como yo creía, quienes eran esas extrañas mujeres de interior cavernoso, de dónde venían y porqué sobreviví a diferencia de las personas que caían dentro de ellas.
Más vale no pensar mucho en ello si no quiero acabar como ellos.