Al abrir el armario sólo encontré oscuridad. Sudando miedo, lentamente, ladeé la puerta con manos poco estables y una vez más la oscuridad de dentro se mezcló con la de fuera esparciendo tonalidades grisaceas y azuladas por toda la habitación.Volví a la cama más calmado, aunque sabía que en cualquier momento, como ya había hecho en otras ocasiones, él saldría de dentro.
Me arropé con el embozo dejando sólo los orificios de la nariz al descubierto para poder respirar relativamente bien, aunque llegado el momento, sabía que mi casco protector invisible me protegería al igual que a los astronautas en un mundo desoxigenado.
El sueño me fue tomando poco a poco, consciente de ello pero sin poder hacer nada para evitarlo, finalmente pasé a la otra dimensión. Al despertar me encontraba en su guarida, como tantas veces, pero en esta ocasión mi casco había abandonado la cabeza en alguna parte de la historia y tampoco empuñaba la espada laser de Luke Skywalker, no sabía cómo evitar el ataque así que relajé el brazo colgando de la cama, al descubierto, al alcance de la oscuridad, hasta que de nuevo volví a ella




















