27 abril, 2006
26 abril, 2006
?
26 abril, 2006
" Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no. "
Mario Benedetti
Corazón coraza
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no. "
Mario Benedetti
Corazón coraza
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citas
25 abril, 2006
¿
25 abril, 2006
El amor no es sino la acuciante necesidad de sentirse con otro, de pensarse con otro, de dejar de padecer la insoportable soledad del que se sabe vivo y condenado. Y así, buscamos en el otro no quien el otro es, sino una simple excusa para imaginar que hemos encontrado un alma gemela, un corazón capaz de palpitar en el silencio enloquecedor que media entre los latidos del nuestro, mientras corremos por la vida o la vida corre por nosotros hasta acabarnos.
Rosa Montero ( " Bella y Oscura " )
Rosa Montero ( " Bella y Oscura " )
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citas
22 abril, 2006
MÁS CINE...
22 abril, 2006
Aunque las comparaciones son odiosas e intento, en la medida de lo posible, no hacerlas con nada, el cine español es al cine americano como un partido de la liga de Baloncesto ACB y otro de la NBA o como Hospital Central y Urgencias o cómo El Dúo Dinámico y Jimmy Hendrix ( exponentes musicales de una misma época en distintos lugares ), es otro ritmo, una velocidad distinta a la hora de contar historias, en los diálogos y por su puesto ya no hablo de FX ( evidentemente el presupuesto no es el mismo ).
El Otro día visioné Frágiles ( Harrison Ford asesoró erróneamente a Ally Macbeal para hacer el trabajo, la madre que me parío vaya actriz más sosa ),tengo que confesaros que se me hizo muy difícil ver al fantasma de los hierros en las piernas con la cara de Marilin Manson venido a menos. Vamos que no hay color. Ni sabor. Una pena.
Sin embargo, en el caso de La Vida Secreta de las Palabras, me trago mis palabras que de secretas tienen poco, por supuesto sigue sin haber color pero me ha devuelto las ganas de seguir dando oportunidades personales a nuestro cine, esta película está llena de sensibilidad, tiene un encanto olvidado para mí y una ambientación excepcional. El ritmo, como casi siempre en las películas españolas, lento, sin embargo esta vez, en esta parsimonia encontré mucho encanto. Vamos que me gustó bastante y no sólo por la actuación, como siempre sobresaliente de Tim Robbins.
Os dejo con un link en el que contará mejor los detalles de la película y una breve sinopsis de lo que viene a venir siendo, la película.
El Otro día visioné Frágiles ( Harrison Ford asesoró erróneamente a Ally Macbeal para hacer el trabajo, la madre que me parío vaya actriz más sosa ),tengo que confesaros que se me hizo muy difícil ver al fantasma de los hierros en las piernas con la cara de Marilin Manson venido a menos. Vamos que no hay color. Ni sabor. Una pena.
Sin embargo, en el caso de La Vida Secreta de las Palabras, me trago mis palabras que de secretas tienen poco, por supuesto sigue sin haber color pero me ha devuelto las ganas de seguir dando oportunidades personales a nuestro cine, esta película está llena de sensibilidad, tiene un encanto olvidado para mí y una ambientación excepcional. El ritmo, como casi siempre en las películas españolas, lento, sin embargo esta vez, en esta parsimonia encontré mucho encanto. Vamos que me gustó bastante y no sólo por la actuación, como siempre sobresaliente de Tim Robbins.
Os dejo con un link en el que contará mejor los detalles de la película y una breve sinopsis de lo que viene a venir siendo, la película.
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cine
17 abril, 2006
COMO NO PODÍA SER MENOS V
17 abril, 2006
El pasado viernes finalmente ví V de Vendetta.Disfruté enormemente de ella.
Tenía reciente el cómic de Alan Moore.
Lo releí hace unos seis meses
Y a mí me pareció que la adaptación es buenísima.
Apenas deja viñetas sin recopilar.
Recoge todo el cómic en dos horas de metraje.
Así que no entiendo porque el Sr. Moore no ha querido aparecer en los títulos de crédito en esta película.
Y sin embargo sí en La Liga de los Hombres Extraordinarios que aunque me entretuvo.
No tiene nada que ver con V de Vendetta y dista mucho de parecerse al cómic.
Me imagino que son excentricidades de un extraño ser, no hay más que ver la cara que tiene el colega.
Bueno como os decía.La película nos muestra el poder de la persona como parte individual de una totalidad.
Magistral recorrido desde el fascismo hasta la anarquía
Y desde este punto.
Desde el caos más absoluto.
Desde la Nada.
Crear un mundo mejor.
Construir esperanza.
Natali Portman demuestra su talento intrepretativo y nos deleita con su sutil infantil belleza, el papel del policía también está muy trabajado y adaptado al comic y la banda sonora nos muestra algunas piezas que merece la pena que os pareis a saborear. Ahí va una de ellas.
No dejeis que la voz, los oídos y los dedos os engañen
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cómics
16 abril, 2006
EL TESORO DE MANUEL GARCÍA
16 abril, 2006
Aquí os dejo un relato de un profesional de la pluma, El Sr. Pretus, bajo esa apariencia de modosito, ahí donde le veis ha ganado varios premios y ha tenido la suerte de que le publiquen algún que otro relato. Y es que se nota que el tío lee algo más que "Spiderman contra Batman" o " Dejar de fumar en 24 minutos " o " Aprende a ligar en 64 años, es fácil si sabes cómo ", juega con la incertidumbre de una forma magistral
Os dejo con esta maravilla, que la disfruteis:

Era pronto, demasiado pronto para los turistas, de tal manera que la playa estaba casi desierta, exceptuando al viejo de barba blanca que, todos los días a esas horas, nadaba del muelle al espigón, del espigón al muelle. Manuel dibujaba castillos en la arena –no le gustaba construirlos– cuando su palo-pincel chocó con algo que le impedía seguir su grueso trazo. Tiró el palo, se lanzó al suelo y empezó a escarbar con sus manos. No tardó mucho en dar con el obstáculo. Lo cogió y lo miró con extrañeza, incapaz de distinguir de qué se trataba. No era muy grande, más o menos del tamaño de su palma. Sopló con fuerza para quitarle la arena adherida, hasta que, por fin, consiguió averiguar qué tenía en sus manos. Se incorporó, se puso las zapatillas, cogió la toalla y se lanzó corriendo hacia su casa con el tesoro escondido. Cuando su madre –vestida ya con el uniforme playero– le abrió la puerta, se asustó al verlo jadeando.
–¿Qué te pasa? –gritó asiéndolo con firmeza por los hombros.
–Nada –la tranquilizó Manuel–. Es que he venido corriendo. Mira lo que he encontrado –le explicó mientras le mostraba su hallazgo.
–¡Vaya, qué bonita!. ¡Pero no me des estos sustos! ¡Creía que te había ocurrido algo grave! Anda, pasa y dile a tu padre que te dé un recipiente y algo de alcohol para guardarla –le dijo acariciándole con cariño el pelo enmarañado de su único hijo.
Manuel entró corriendo y se fue directo hacia su padre, que estaba en el salón desayunando con el periódico extendido sobre la mesa.
–Mira, papá. La he encontrado en la playa –exclamó con entusiasmo al mismo tiempo que le pasaba el tesoro a su padre–. Mamá me ha dicho que te pida un bote y alcohol para conservarla.
–¡Qué curioso! La verdad es que en esta playa siempre se encuentran cosas muy bonitas –afirmó su padre cogiendo con la mano izquierda el valioso objeto, mientras utilizaba la derecha para limpiarse con la servilleta los restos de mermelada de fresa–. Vamos al trastero. Ya verás como allí encontramos algo bonito donde la podamos guardar. De momento, la dejamos aquí encima, ¿vale?
Su padre se levantó de la mesa y se dirigió hacia la puerta que había al final del larguísimo pasillo. Sacó una llave del bolsillo trasero de su bañador y la abrió. Manuel, emocionado, estaba detrás de él. Allí había de todo: carpetas, la bicicleta de la abuela, una máquina de coser, una portería de hockey, una señal de tráfico de indicación de sitio pintoresco... Era un lugar fantástico que –Manuel nunca supo porqué– estaba siempre perfectamente ordenado y en el que jamás había polvo.
Su padre se dirigió hacia una de las esquinas y agarró un gran objeto cilíndrico de plástico. Le quitó la tapa y fue sacando de él recipientes de todos los colores hasta que encontró el que quería.
–Éste es perfecto –le dijo enseñándole un precioso bote verde.
Tras guardar –con una exquisita lentitud– el resto de los frascos dentro del enorme cilindro, su padre abrió un caja que había en el suelo y extrajo una botella grande de alcohol que dio a Manuel. Luego salieron del trastero y se dirigieron al salón, donde los esperaba el valioso hallazgo. Al llegar allí se quedaron mirándolo, quietos, sin pronunciar palabra. De repente, su padre lo agarró con suavidad con la mano izquierda y, girándolo en el aire para verlo mejor, comentó:
–La verdad es que es bien bonita.
–A mí me gusta mucho. ¿De quién sería? –preguntó Manuel con enorme interés.
–No tengo ni idea –reconoció su padre con tono triste, quizá desanimado por no poder responder a su hijo.
Después abrieron el bote verde, lo llenaron de alcohol hasta la mitad y echaron dentro el objeto encontrado por Manuel. Su madre, que acababa de entrar en el salón, les dijo que lo mejor era guardarlo en la parte de abajo de la nevera, donde las verduras, para que se conservara el mayor tiempo posible. A Manuel le pareció una gran idea, pero antes tenía que hacer una cosa. Abrió el cajón de la mesita del teléfono y sacó un paquete de ‘post-it’. Cogió un boli y escribió en uno de los papelitos amarillos “El tesoro de Manuel García”. Luego lo pegó en el frasco y se fue a la cocina a seguir el sabio consejo de su madre.
***************
Treinta minutos más tarde ya estaban los tres en la playa. Manuel y su padre, sentados en las toallas, observaban, con la mano haciendo de visera para evitar el sol, cómo el viejo seguía nadando, incansable.
–Papá, ¿tú crees que alguna vez volveré a encontrar otra oreja en la playa? –susurró con tono esperanzado.
–Claro que sí, hijo. No te preocupes... y si no, ya te compraremos una.
Os dejo con esta maravilla, que la disfruteis:

Era pronto, demasiado pronto para los turistas, de tal manera que la playa estaba casi desierta, exceptuando al viejo de barba blanca que, todos los días a esas horas, nadaba del muelle al espigón, del espigón al muelle. Manuel dibujaba castillos en la arena –no le gustaba construirlos– cuando su palo-pincel chocó con algo que le impedía seguir su grueso trazo. Tiró el palo, se lanzó al suelo y empezó a escarbar con sus manos. No tardó mucho en dar con el obstáculo. Lo cogió y lo miró con extrañeza, incapaz de distinguir de qué se trataba. No era muy grande, más o menos del tamaño de su palma. Sopló con fuerza para quitarle la arena adherida, hasta que, por fin, consiguió averiguar qué tenía en sus manos. Se incorporó, se puso las zapatillas, cogió la toalla y se lanzó corriendo hacia su casa con el tesoro escondido. Cuando su madre –vestida ya con el uniforme playero– le abrió la puerta, se asustó al verlo jadeando.
–¿Qué te pasa? –gritó asiéndolo con firmeza por los hombros.
–Nada –la tranquilizó Manuel–. Es que he venido corriendo. Mira lo que he encontrado –le explicó mientras le mostraba su hallazgo.
–¡Vaya, qué bonita!. ¡Pero no me des estos sustos! ¡Creía que te había ocurrido algo grave! Anda, pasa y dile a tu padre que te dé un recipiente y algo de alcohol para guardarla –le dijo acariciándole con cariño el pelo enmarañado de su único hijo.
Manuel entró corriendo y se fue directo hacia su padre, que estaba en el salón desayunando con el periódico extendido sobre la mesa.
–Mira, papá. La he encontrado en la playa –exclamó con entusiasmo al mismo tiempo que le pasaba el tesoro a su padre–. Mamá me ha dicho que te pida un bote y alcohol para conservarla.
–¡Qué curioso! La verdad es que en esta playa siempre se encuentran cosas muy bonitas –afirmó su padre cogiendo con la mano izquierda el valioso objeto, mientras utilizaba la derecha para limpiarse con la servilleta los restos de mermelada de fresa–. Vamos al trastero. Ya verás como allí encontramos algo bonito donde la podamos guardar. De momento, la dejamos aquí encima, ¿vale?
Su padre se levantó de la mesa y se dirigió hacia la puerta que había al final del larguísimo pasillo. Sacó una llave del bolsillo trasero de su bañador y la abrió. Manuel, emocionado, estaba detrás de él. Allí había de todo: carpetas, la bicicleta de la abuela, una máquina de coser, una portería de hockey, una señal de tráfico de indicación de sitio pintoresco... Era un lugar fantástico que –Manuel nunca supo porqué– estaba siempre perfectamente ordenado y en el que jamás había polvo.
Su padre se dirigió hacia una de las esquinas y agarró un gran objeto cilíndrico de plástico. Le quitó la tapa y fue sacando de él recipientes de todos los colores hasta que encontró el que quería.
–Éste es perfecto –le dijo enseñándole un precioso bote verde.
Tras guardar –con una exquisita lentitud– el resto de los frascos dentro del enorme cilindro, su padre abrió un caja que había en el suelo y extrajo una botella grande de alcohol que dio a Manuel. Luego salieron del trastero y se dirigieron al salón, donde los esperaba el valioso hallazgo. Al llegar allí se quedaron mirándolo, quietos, sin pronunciar palabra. De repente, su padre lo agarró con suavidad con la mano izquierda y, girándolo en el aire para verlo mejor, comentó:
–La verdad es que es bien bonita.
–A mí me gusta mucho. ¿De quién sería? –preguntó Manuel con enorme interés.
–No tengo ni idea –reconoció su padre con tono triste, quizá desanimado por no poder responder a su hijo.
Después abrieron el bote verde, lo llenaron de alcohol hasta la mitad y echaron dentro el objeto encontrado por Manuel. Su madre, que acababa de entrar en el salón, les dijo que lo mejor era guardarlo en la parte de abajo de la nevera, donde las verduras, para que se conservara el mayor tiempo posible. A Manuel le pareció una gran idea, pero antes tenía que hacer una cosa. Abrió el cajón de la mesita del teléfono y sacó un paquete de ‘post-it’. Cogió un boli y escribió en uno de los papelitos amarillos “El tesoro de Manuel García”. Luego lo pegó en el frasco y se fue a la cocina a seguir el sabio consejo de su madre.
***************
Treinta minutos más tarde ya estaban los tres en la playa. Manuel y su padre, sentados en las toallas, observaban, con la mano haciendo de visera para evitar el sol, cómo el viejo seguía nadando, incansable.
–Papá, ¿tú crees que alguna vez volveré a encontrar otra oreja en la playa? –susurró con tono esperanzado.
–Claro que sí, hijo. No te preocupes... y si no, ya te compraremos una.
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relatos y otras historias
11 abril, 2006
DESCONEXIÓN TEMPORAL
11 abril, 2006
Cambio de canal, buscando el gris zumbido alienador alentador del que todo lo mira y todo se le escapa.
Miro al suelo mientras ando y mientras miro descanso y mientras descanso me canso,
Si me purgo con lo que me digusta me alejo del comienzo,
si me encongo en este mundo me acerco al final.
No se qué hacer, creo que necesito unas vacaciones,
necesito unas vacaciones
Miro al suelo mientras ando y mientras miro descanso y mientras descanso me canso,
Si me purgo con lo que me digusta me alejo del comienzo,
si me encongo en este mundo me acerco al final.
No se qué hacer, creo que necesito unas vacaciones,
necesito unas vacaciones
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relatos y otras historias
09 abril, 2006
Premios 20Blogs: el gran encuentro de la blogosfera
09 abril, 2006

El jueves pasado asistí a la entrega de los mejores Blogs del 2005, según los votantes del concurso convocado por 20 Minutos hace más o menos un año. Un servidor quedó en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme y eso que di la coña todo lo que pude y más, no pudo ser pero no me quejo, la aventura era hardua y difícil, por eso El Bastión de los Sueños merece todos mis respetos por llegar a ser finalista entre los 5 mejores Blogs de Ficción.
Cuado llegué al evento la verdad es que quedé sorprendido, estaba organizado bastante bien, parecía la entrega de los Oscar vamos, en ese momento, en broma me acordé de toda la familia de J.Álvarez al ver que tenía posibilidades de subir a la palestra y ofrecer una palabras en su nombre, entre gotas de sudor por los nervios de hablar en público. Se me ocurrieron varios argumentos: "Quiero dar las gracias en nombre de mi amigo J. Alvarez…." , " El Bastión en la leche pero no dejeis de leer la Nada Blanca …" , " parece que hoy es un buen día para morir…" , " siempre nos quedará París…" , " Indurain, Indurain, Indurain,…" , vamos muchas gilipolleces que por desgracia al final no pude decir en nombre del Bastión, aunque como digo, llegar a la final es una hazaña de mucho mérito, os puedo asegurar que no es fácil involucrar a la gente a que te haga un "clic" todos los días durante un año, al final, normalmemnte lo hacen dos o tres personas como mucho. Y por supuesto mucho más difícil es que te vote la gente sin que apenas hagas publicidad
En breve se lanzará el segundo certamen y espero que el sistema no sea de votaciones, siempre hay gente que tiene más colegas que otros o más posibilidades que otros por uno u otro motivo, personalmente me gustaría que un jurado ( como lo había en el caso de las categorías entre las que se encontraba J. Alvarez ), realizara un seguimiento durante el año y decidiera así los premios sin tener en cuanta los votos, sin embargo soy un poco escéptico en este sentido, el mayor interesado en el sistema de "Clics" es el peridiódico o mejor dicho su página, os imaginais la cantidad de visitas que han podido tener cada día durante un año a cuenta de este certamen…?
De todas formas, no le vamos a quitar méritos, es bueno que iniciativas como esta vayan saliendo y que vayan popularizando aún más estos increíbles medios medio futuristas que van saliendo y que facilitan la comunicación y el traslado de información entre personas.
Larga vida a los Blogs
Larga vida a sus variantes
Larga vida a El Bastión de los Sueños
Y larga vida al Rock n´Roll
Os dejo en el link de la página de 20 Minutos para que le echeis un ojo( ya una visita más que menos da igual ). Hasta la próxima, otras vez enhorabuena Sr. Álvarez y gracias por hacerme partícipe de tu éxito.
02 abril, 2006
REALMENTE...
02 abril, 2006
Tercera parte de Un Relato escrito por Chico Viejo y Yoyayoyyaya, os dejo con las partes anteriores por si quereis situaros antes.
Capítulo I LA ESTACIÓN ( Yoyayoyyaya )
Capítulo II BREVE CONVERSACIÓN ( Chico Viejo )
Capírulo III REALMENTE...

Nadie al otro lado, ningún sonido, nada.
Qué es lo que había pasado?, qué había hecho mal?, el cambio de rutina siempre me provoca inseguridad, no saber cómo va a acabar la noche, no saber qué será de mi Dacy.
La rocosa voz retumbaba en mis sienes, como si unos bongos mal tensados no pararan de seguir el mismo ritmo: Boom Nno puedess nneggarte, Boom Nno puedess nneggarte, Boom No
Al fin el tren, debo ir a casa y pensar, descansar y quitarme este olor a muerte antes de tomar una decisión equivocada.
El sabor a humo y a wisky me relajó después de la ducha. Esta era la jugada, el cerdo de Fran me pidió que le hiciera una cicatriz en la garganta a su preciosa esposa, yo me negué alegando que mis actuaciones, si alguna vez alguien las había considerado “ arte ”, era porque las hacía por puro placer y no por encargo, Fran insistió hasta que la lluvia de gotas saladas cegó mis ojos, lo maté haciéndole un Osotogary que había visto la madrugada de una noche en una de esas películas de Bruce Lee. Así era yo rápido como Sed cuando corta el aire, letal como ese puto chico viejo, como se llamaba, Lee, Bruce Lee.
El cabrón estaba muerto y su mujer viva, así debía ser, ley de muerte, ley de un servidor.
A la mañana siguiente pude pensar con claridad después de descansar. Yo no soy un asesino, yo no soy yo, yo nunca he tenido a una mujer a mi lado y menos una de perfil relajado y yo no era un hombre sino una máquina de matar. Enchuché la tele mientras bebía un poco de ese líquido rojo tan sabroso que extraje de esa chica, anoche...
Capítulo I LA ESTACIÓN ( Yoyayoyyaya )
Capítulo II BREVE CONVERSACIÓN ( Chico Viejo )
Capírulo III REALMENTE...

Nadie al otro lado, ningún sonido, nada.
Qué es lo que había pasado?, qué había hecho mal?, el cambio de rutina siempre me provoca inseguridad, no saber cómo va a acabar la noche, no saber qué será de mi Dacy.
La rocosa voz retumbaba en mis sienes, como si unos bongos mal tensados no pararan de seguir el mismo ritmo: Boom Nno puedess nneggarte, Boom Nno puedess nneggarte, Boom No
Al fin el tren, debo ir a casa y pensar, descansar y quitarme este olor a muerte antes de tomar una decisión equivocada.
El sabor a humo y a wisky me relajó después de la ducha. Esta era la jugada, el cerdo de Fran me pidió que le hiciera una cicatriz en la garganta a su preciosa esposa, yo me negué alegando que mis actuaciones, si alguna vez alguien las había considerado “ arte ”, era porque las hacía por puro placer y no por encargo, Fran insistió hasta que la lluvia de gotas saladas cegó mis ojos, lo maté haciéndole un Osotogary que había visto la madrugada de una noche en una de esas películas de Bruce Lee. Así era yo rápido como Sed cuando corta el aire, letal como ese puto chico viejo, como se llamaba, Lee, Bruce Lee.
El cabrón estaba muerto y su mujer viva, así debía ser, ley de muerte, ley de un servidor.
A la mañana siguiente pude pensar con claridad después de descansar. Yo no soy un asesino, yo no soy yo, yo nunca he tenido a una mujer a mi lado y menos una de perfil relajado y yo no era un hombre sino una máquina de matar. Enchuché la tele mientras bebía un poco de ese líquido rojo tan sabroso que extraje de esa chica, anoche...
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