Han pasado unos meses desde que escupí unas palabras sobr
e el teclado acerca de ese, ya no tan niño Leonardo de Caprio y dos películas que creo se quedarán a vivir algún tiempo en mi cabeza, Infiltrados y Diamantes de Sangre, sin embargo pasado el tiempo y sintiéndome ajeno a mi voluntad de seguir el ritmo que me imponen unas huellas dactilares que dicen ser mías, llego a la conclusión de que ya no procede hablar sobre el/los tema/s, mis minutos contados me hacen resumir el/los temas con un “La Hostia”, las críticas, ir y venir de comentarios subjetivos o quizás hasta objetivos en
algún casos sobre el actor y estas dos pelis, las dejaremos para otro blog, u otro momento.
e el teclado acerca de ese, ya no tan niño Leonardo de Caprio y dos películas que creo se quedarán a vivir algún tiempo en mi cabeza, Infiltrados y Diamantes de Sangre, sin embargo pasado el tiempo y sintiéndome ajeno a mi voluntad de seguir el ritmo que me imponen unas huellas dactilares que dicen ser mías, llego a la conclusión de que ya no procede hablar sobre el/los tema/s, mis minutos contados me hacen resumir el/los temas con un “La Hostia”, las críticas, ir y venir de comentarios subjetivos o quizás hasta objetivos en
algún casos sobre el actor y estas dos pelis, las dejaremos para otro blog, u otro momento.Mientras escribo esto escucho algo de Chris Isaak dándome cuenta de que me estoy convirtiendo en un puto carcamal, claramente anclado en un pasado musical incapaz de digerir un panorama actual, pero es que ¿merece la pena?, espero algún comentario al respecto, agradecería ir sobre seguro para no llevarme chascos. Mientras tanto seguiré escuchando al amigo Isaak, y visionando con recuerdos y alguna que otra partícula de origen desconocida, a Nicolas Cage en Corazón Salvaje al son de Wicked Game, Please o Blue Spanish Sky.

